Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella (…)

“Donde fuiste feliz, no debieras volver” (Félix Grande)

La mañana del pasado 29 de enero (miércoles, para más señas), me levanté algo resacoso; lo confieso, Señoría: esa homeopática cena en “Valencia” (un genuino templo), esa tertulia de sobremesa -aderezada con un buen habano- en la terraza de “Capitán Haddock”, esas copas postreras (siempre sobra esa última, a la que nos arrastra la ya clásica exaltación de la amistad)…

Pero lo que importa es que me levanté; quizá no en plena forma, pero sí a tiempo.

A tiempo para, a media mañana, llegar puntual al Paraninfo de la Universidad de Salamanca, donde se celebró la ceremonia de entrega de los “Blogs Jurídicos de Oro/2024”; a la que, en lo que a FISCALBLOG (primer premio) se refiere, acudíamos prietos como si fuéramos uno, Alejandro del Campo, Alejandro Miguélez, Emilio Pérez Pombo, Gloria Marín y un servidor.

Allí tuvo lugar el solemne acto; en presencia del Jurado (gracias, una vez más, a José Ramón Chaves por su impulso, a Félix de las Heras por sus desvelos logísticos, y a sus restantes miembros por su desinteresada dedicación), del Rector de la Universidad (Juan Manuel Corchado Rodríguez), del Magistrado del Tribunal Supremo (Jose Navarro Sanchís), del Catedrático de Dº Mercantil (Alberto Tapia Hermida), y demás autoridades.

Por FISCALBLOG intervino, como era de justicia (Diego Gómez, ¡va por ti!), uno de sus dos fundadores, Emilio Pérez Pombo. Magistral, as usual.

En lo que a mí respecta, recogiendo el premio al 2º mejor artículo del año, pronuncié estas breves palabras:

Buenos días.

Autoridades, Jurado, asistentes todos, amigos.

Enhorabuena a todos y cada uno de los premiados.

Muchísimas gracias al Jurado por este reconocimiento.

En apenas unos meses hará 35 años que salí de la Facultad de Derecho de Salamanca -a apenas 150 metros de aquí- con mi título de Licenciado, de recién Licenciado.

No pocas cosas han pasado -y me han pasado- en estas tres décadas y media. En lo que aquí ahora interesa, y en lo que respecta a mi trayectoria vital, algo básico: las piezas jurídicas que deslavazadamente fui acumulando en mi cabeza durante los 5 años de carrera, se han ido colocando, cada una en su sitio; más o menos bien encajadas (aunque alguna todavía chirríe).

Y, a medida que he ido avanzando en la confección de ese inmenso puzzle (no otra cosa es el ordenamiento jurídico), han ido aflorando algunas paradojas; por encima de todas ellas, una: la libertad, en contra de lo que podría parecer, requiere de normas, de regulación, de orden, de límites (individuales y colectivos).

Ese orden, esos límites, sólo puede dárnoslos el Derecho. Pero, el Derecho -siendo necesario- por sí solo no funciona; para ello debe contar con la existencia de unas instituciones públicas que preserven, que garanticen el respeto a esas reglas y que, además, velen por su efectivo cumplimiento.

No otra cosa, pues, es el Estado de Derecho. Y su defensa, lejos de lo que pudiera parecer, no es cosa -¡sólo!- de juristas; no. Quizá los juristas tengamos una mayor responsabilidad -como los médicos en concienciar a la sociedad para preservar la salud pública-, pero es a toda la sociedad a la que le va mucho en ello. A todos, pues, nos atañe esa tarea.

En mi artículo premiado (“Que para algo soy tu madre”; título que evoca esa escena en la que, zapatilla en ristre, nuestra progenitora da como único «argumento» para obedecer un «porque lo digo yo y punto»), denunciaba una situación del todo flagrante: el Estado arrogándose la potestad de exigir algo (¡lo que sea!) a un ciudadano sin fundamentación jurídica alguna. Eso es el retorno a la Edad Media, el abismo, un agujero negro abierto a la arbitrariedad. Más allá, los demonios.

Y, precisamente, la defensa a ultranza del Estado de Derecho es la razón de ser de FISCALBLOG; donde la fortuna quiso que recalara hace ya casi una década, gracias a la cálida hospitalidad de sus dos fundadores: Emilio Pérez Pombo y Esaú Alarcón.

Una de las mayores satisfacciones de mi vida me la ha dado el haber coincidido, en ese espacio virtual (y, ya de paso, en la vida real), con esos otros colegas -hoy ya amigos- que compartimos como leiv motive de nuestra actividad profesional -¡y vital!- la libertad y, por tanto, el velar por la pulcritud del Estado de Derecho: los dos Alejandros (del Campo y Miguélez), Gloria Marín, Jose Almudí, Leopoldo Gandarias y los ya citados Emilio y Esaú.

Y lo hacemos en un ámbito jurídico -el del Derecho Tributario- en el que se evidencia -como en pocos- la lucha titánica entre el ciudadano y el omnipresente Leviatán: ahí entra en conflicto el interés individual y el general, la seguridad con la libertad, el ciudadano con la ciudadanía…

¿Cabe un reto más apasionante? Yo creo que no.

Gracias, gracias y más gracias a todos y cada uno de los coautores (habituales o puntuales) de FISCALBLOG.

Gracias, por supuesto, a sus ya miles de lectores.

Siempre seguiremos ahí; siempre.

¡Gracias!

***

Y quedamos emplazados -¡otra vez!-, en un año, para venerar -aquí- el espíritu de Fray Luis de León y de Miguel de Unamuno.

#ciudadaNOsúbdito

Acerca de Javier Gómez Taboada

Inició su carrera profesional en el Departamento Fiscal de J&B Cremades (Madrid; 1992/94) y, posteriormente, en Coopers&Lybrand (hoy Landwell/PWC; Madrid/Vigo; 1994/97) y en EY Abogados (antes Ernst&Young; 1997/2014) donde fue su Director en Galicia. Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca (1990). Máster en Asesoría Fiscal (MAF) del Instituto de Empresa (1992). Miembro del Colegio de Abogados y de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF). Coordinador de la Sección del I. Sociedades (2012-2015) de la AEDAF, miembro de su Consejo Institucional (2010-2015, 2018-2023), de su Sección de derechos y garantías del contribuyente (2015-2018), y de su Comisión Directiva asumiendo la Vocalía responsable de Estudios e Investigación (2018-2023). Miembro de los claustros docentes del Curso de especialización en Derecho Tributario de la USC; Máster en Asesoría Jurídica de la UdC; Máster de Derecho Empresarial de la UVigo; Máster en Asesoría Jurídica de Empresa (IFFE/La Coruña); Máster en Fiscalidad y Tributación (Colegio de Economistas de La Coruña); Máster en Tributación y Asesoría Fiscal (Escuela de Finanzas/La Coruña); y Máster en Asesoría Jurídico-Fiscal de la U. Complutense de Madrid. Autor de numerosos artículos doctrinales, tanto individuales como colectivos. Colaborador habitual de la revista del Colegio Notarial de Madrid ("El Notario del siglo XXI") y autor de la tribuna "Soliloquios tributarios" (Atlántico diario). Ponente habitual en Seminarios y Jornadas tributarias. Miembro Jurado 21º-24º edición Premio AEDAF. Reconocido por Best Lawyers (2020/2022) y “Abogado del año”/”Lawyer of the year” (2024).

3 pensamientos en “Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella (…)

  1. Maite

    ENHORABUENA!!! A todos. Admirable e indispensable labor este-vuestro Blog, precioso discurso (cargado de verdades como puños, como todo el Blog, bravo), y bienvenida la resaquilla 🙂

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    1. Javier Gómez Taboada Autor

      GRACIAS, Maite, mil gracias!!!!! De parte de todos y cada uno de los coautores de Fiscalblog. En cuanto a la resaca, como decía aquel célebre chiste de Eugenio, «mañana ya se me habrá pasado…». 😉

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  2. Pingback: Lo mejor de este local es su distinguida clientela – Fiscalizacion.es

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