Ya no me pueden dar de baja del ROI. No soy un Rinoceronte…

No me cabe duda que parte de la existencia de los hombres es ridícula e insignificante y parte se debe a la irracionalidad de los entramados sociales que conformamos, como en su momento reflejaron en sus obras dramáticas la corriente del Teatro del Absurdo (Samuel Beckett, Eugene Ionescu, Harold Pinter… Leer más »






